domingo, 26 de agosto de 2012

Uparlamento 2012: Visibilizando preocupaciones y esperanzas de la niñez de Puerto Colombia.



Uparlamento 2012, es una aplicación local de la metodología de trabajo propuesta por el Modelo de las Naciones Unidas. Con la asesoría de docentes y contando con el respaldo de los profesionales de la instituciones educativa, los estudiantes de 10º y 11º asumieron el rol de delegados, para lo cual participaron en debates y negociaciones en los que trataron temas de interés municipal relacionados con la niñez y la juventud, partiendo del planteamiento de situaciones problema hasta el planteamiento de posibles soluciones.

Los niños, niñas y jóvenes durante casi dos horas, con la presencia del alcalde de Puerto Colombia Carlos Altahona Arrautt, secretarios del despacho, candidatos al concejo municipal y líderes comunitarios, debatieron acerca de los derechos de la niñez y la juventud sobre la inseguridad en las calles en horas nocturnas, el expendio de drogas cerca a las instituciones educativas, el rescate de las tradiciones y el estado de las vías y parques en su localidad.

Uparlamento 2012, es una asamblea escolar conformada por estudiantes de la Unidad Porteña de Aprendizaje, evento educativo y cultural, con un altísimo valor pedagógico, con el cual se fomenta en la niñez el sentido de la autorresponsabilidad y la autoformación, la curiosidad intelectual y la investigación en temas locales, la solidaridad y el trabajo en equipo, y el respeto hacia la diversidad de opiniones, que seguramente serán de gran utilidad a lo largo de sus vidas.

La Unidad porteña de Aprendizaje UPA es la materialización de una propuesta pedagógica inclusiva, sistemática y exitosa, que desde hace 35 años busca generar una cultura que reconozca al niño como ciudadano. Es la formalización del proceso comunicativo – educativo Voz Infantil – Hola Juventud, orientado por el pedagogo Julio Adán Hernández, y que hace 12 años presta sus servicios educativos bajo la dirección de la educadora Ana María Rúa.

Uparlamento 2012 forma parte de una propuesta pedagógica integral que busca asumir a niños y jóvenes como ciudadanos, con el convencimiento que ellos pueden “romper esquemas, trabajando para demostrar que también cuentan y que con su participación son capaces de apostarle a la esencia, a la historia y a las manifestaciones significativas de su colectividad”, como menciona el profesor Hernández. No se trata que la infancia y la juventud tengan las capacidades para planificar una ciudad, quizás no tengan las competencias para solucionar todos los errores que hemos cometido los adultos, pero reconociéndoles el protagonismo que les corresponde como ciudadanos y usuarios de la ciudad, hilaremos con finas hebras nuestro raido tejido social.

En el marco de la más reciente sesión del Uparlamento fue impuesta la orden del Premio Simón Bolívar en la categoría de “Gran Maestro” al profesor Julio Adán Hernandez Montealegre. Distinción otorgada por el Ministerio de Educación Nacional, con el propósito de distinguir la trayectoria de las personas naturales o jurídicas que se destaquen en el campo de la educación, la ciencia y la cultura.

La ceremonia se realizó el pasado viernes 24 de agosto en el salón multifuncional de la alcaldía de Puerto Colombia, para dar cumplimiento a la voluntad del profesor Hernández, quien prefirió la calidez de los porteños a los helados salones capitalinos. El ministerio delegó la entrega de la distinción a Carlos Altahona Arraut, alcalde de Puerto Colombia, quien en un acto sencillo entregó la Resolución No 9336 del 10 de agosto de 2012 y la orden del Premio Simón Bolívar en la categoría de “Gran Maestro”.

Esta experiencia académica, humanamente y muy enriquecedora, dejó 25 ponencias presentadas por los participantes, primero en comisiones y luego en Asamblea General, con un buen nivel de oradores confiados y convincentes, compartiendo y defendiendo sus posturas, reclamando a las autoridades por los derechos de niños, niñas y jóvenes, visibilizando sus preocupaciones y esperanzas.

 
jairosotohernandez@hotmail.com

sábado, 4 de febrero de 2012

Carnaval de los Niños: escuela abierta a la vida

Cuando Joselito Carnaval se fue con su música a otra parte, cargando con todo lo que encontró a su paso, olvidó llevarse la alegría y los sueños de nuestros niños y niñas. Lo despidieron, al igual que en los años anteriores, con los merecidos honores de quien encarna con su muerte el eterno retorno a la vida. Ese martes de Carnaval, Shirley Carreño, reina del Carnaval de los niños en el 2005, ordenó los recuerdos de tal manera que pudieran estar disponibles para cuando la nostalgia los requiriera.

Ella no imaginó que tan sólo siete años después esas imágenes de garabaticos, cumbiamberitas, conguitos, paco pacos, cucarachitas alegría, coronaciones y desfiles, las volvería a vivir. Esta vez de la mano de su hermana menor Vanessa Carreño Carreño, soberana de la chiquillada barranquillera en el Carnaval de los Niños 2012.

Vanessa es una niña de 12 años capaz de inundar de felicidad todos los rincones de la ciudad. Está convencida que disfrutando de cada espacio de las carnestolendas y dando lo mejor de ella hasta en los eventos más sencillos, aportará en la búsqueda de materializar esa propuesta pedagógica integral, con 35 años de implementación: Voz Infantil – Hola Juventud.
Se trata de una apuesta que pretende promover más y mejores espacios de protagonismo activo de niños, niñas y jóvenes, en las áreas culturales, educativas y tecnológicas, usando los medios masivos de comunicación y las nuevas tecnologías de la información. Es  decir asumirlos como ciudadanos, con el convencimiento que ellos pueden “romper esquemas, trabajando para demostrar que también cuentan y que con su participación son capaces de apostarle a la esencia, a la historia y a las manifestaciones significativas de su colectividad”, como bien lo dice el profesor Julio Adán Hernández, director fundador del proceso comunicativo – educativo Voz Infantil – Hola Juventud.

El Carnaval de los niños, creado en 1991, es uno de esos espacios desde donde se promueve la participación protagónica y activa de los niños y niñas en el Carnaval de Barranquilla, y con el cual se garantiza la continuidad de un patrimonio que hoy no sólo pertenece a los barranquilleros, sino a toda la humanidad. A él no lo podemos mirar únicamente como un multitudinario desfile de una tarde de domingo, es una escuela abierta a la vida, desde donde se hila con finas hebras nuestro raído tejido social.

Este año en el marco del programa “Carnavaleros pilas con los carnavalores” se trabaja el valor de la colaboración, esa actitud permanente de servicio hacia el trabajo, la familia y la ayuda desinteresada a cualquier persona que lo necesite, pensando en todo aquello que deseamos que hagan por nosotros, y viendo en los demás a su otro yo. Este no es un programa aislado, forma parte del proceso Voz Infantil – Hola Juventud, macro proyecto pedagógico inclusivo, sistemático y exitoso que se materializó a través de la Unidad porteña de Aprendizaje UPA, una Institución Educativa, ubicada en el municipio de Puerto Colombia (Atlántico), con énfasis en comunicación, educación artística, tecnología espacial e inglés, orientado por el pedagogo Julio Adán Hernández, y que hace 11 años presta sus servicios educativos bajo la dirección de la educadora Ana María Rúa.

Vanessa Carreño y Armando Gómez, soberanos de la chiquillada barranquillera durante el Carnaval de los niños 2012, y miembros activos del proceso Voz Infantil – Hola Juventud, despliegan en cada acto el aroma y colorido de nuestra fiesta, ellos aportan en la preservación de la tradición, promoviendo un cambio de actitud de la ciudadanía, frente al papel de la niñez en la sociedad actual.

miércoles, 25 de enero de 2012

Lucho Bermúdez: baluarte de la música popular colombiana


Nada puede ser más triste que un recuerdo feliz. Hoy en vísperas de la gran celebración del centenario del natalicio del gran músico colombiano Lucho Bermúdez, he vuelto a sacar de esos lugares que la memoria reserva para la información privilegiada, la voz y figura de mi madre, Edna Marina, cantando desde tempanas horas de la mañana mientras regaba de amor las begonias, las rosas, las margaritas y los anturios, impecablemente plantados en el patio trasero de la casa: Carmen querido, tierra de amores / hay luz y ensueños bajo tu cielo / y primavera siempre en tu suelo/ bajo tus soles llenos de ardores. Dedicada por el compositor a su tierra natal El Carmen de Bolívar, sin lugar a dudas, una de las más bellas piezas del cancionero popular del Caribe.

Luis Eduardo Bermúdez Acosta, popularmente conocido como Lucho Bermúdez nació el 25 de enero de 1912 en el Carmen de Bolívar. Su largo recorrido musical se inició a los seis años tocando flautín y participando en bandas militares como la de Santa Marta, Aracataca, y la banda municipal de Chiriguaná, de la cual fue director. En Cartagena, dirigió la Orquesta "A No. 1", del maestro Pianeta Pitalúa, pionero del porro, y se vinculó a Radio Cartagena. Posteriormente viajó a Bogotá para grabar con su Orquesta del Caribe fundada en 1939, ciudad capital donde tuvo gran acogida, y desde donde difundió al resto del país a través de la incipiente industria radial, lo mejor de la música del Caribe.

Este versátil y fecundo compositor, se caracterizó por grabar ritmos del Caribe Colombiano como porros, gaitas, fandangos, cumbias, y mapalé, a los cuales dio personalidad musical e internacionalizó. Adicionalmente compuso y arregló mucha música del interior del país como torbellinos, pasillos y joropos, y experimentó con géneros de otros países como el tango, el mambo, chachachás y pasodobles. Creó nuevos ritmos como el tumbasón y el patacumbia.

El maestro Lucho Bermúdez, fue pionero en escribir en partituras la música que interpretaban las bandas de los pueblos de las sabanas de Bolívar, Sucre y Córdoba, adaptándolos al lenguaje musical de la época, permitiendo su difusión y permanencia en el tiempo.

El primer tema musical con un impresionante éxito fue "Prende la vela". Después se conocieron otros como "Las mujeres de San Diego", "Cadetes Navales", "Chucho Hernández", "jabón con yuca", "11 de noviembre", "Carmen de Bolívar", "Caprichito", "Pachito eché", "Danza Negra", "Cuca", "Cumbia Colombiana", "Buenos Aires", "San Fernando", "Diana María", "Añoranza", "Fantasía Tropical", "Embelezo", "Te Busco", "Borrachera", "Salsipuedes", "el papá de los pollitos", "Patacumbia", "Doble Cero", "Tolú", "Fiesta De Negritos", "Tina" , "La Gaita" y la más escuchada en todos los tiempos "Colombia tierra querida".


Hizo presencia en el ámbito internacional, desde 1946 cuando viajó a Buenos Aires, a grabar en compañía de la gran Matilde Díaz, la voz que le dio estilo e identidad a su orquesta. Luego continuaría en otros países, como Cuba, México y Perú. De esta época es resaltable su paso por México, donde grabó alrededor de 80 discos, trabajando al lado de figuras de la talla de Benny Moré, Pérez Prado y Tito Rodríguez, entre otros.


Hoy, a pesar de su eterna partida, la voz de mi madre invade los rincones de mi memoria, y con esos felices recuerdos, asumo el claro mensaje de respeto y valoración por el legado del destacado clarinetista y compositor Lucho Bermúdez, indiscutiblemente uno de los más importantes baluartes de la música popular colombiana del siglo XX.
jairosotohernandez@hotmail.com

lunes, 23 de enero de 2012

Fiesta del pensamiento


Una verdadera fiesta del pensamiento, un encuentro con nuestras raíces, con el ser Caribe que habita en cada uno de nosotros, resultó ser la tradicional cumbre del arte, la cultura y el conocimiento, la cual desde hace seis años es organizada en el municipio de San Jacinto, Bolívar, en el primer puente festivo del año, y a la cual acudimos por amable invitación del filosofo Numas Armando gil Olivera..

La sexta versión de la fiesta del pensamiento, fue un verdadero espacio de diálogo y reflexión sobre el acontecer artístico y cultural de los pueblos de los Montes de María. Esta fiesta de la cultura y el conocimiento es preparada cuidadosamente por el Club Socio cultural y Deportivo Los Maestros.

El evento que cada año rinde homenaje de reconocimiento por toda una vida dedicada a la enseñanza a distinguidas maestras sanjacinteras, en esta oportunidad exaltó la labor docente de Natalia Rodríguez, Hortensia Guzmán y Diona Guete.

La programación conto con destacadas intervenciones, entre las cuales vale mencionar: El conversatorio “Pacho” Rada: más allá de la frontera; el tributo al gran exponente de la música colombiana Lucho Bermúdez, en el centenario de su nacimiento, con exposición a cargo de Moisés Morantes y Enrique Muñoz; la conferencia “Costeños y Cachacos” a cargo de Julio Escamilla y la disertación acerca de “la presencia del diablo en las canciones de la música de acordeón” a cargo de Jairo Soto Hernández. Otros invitado de talla nacional fue el autor de la novela “El señor sombra”, Óscar Collazos

Se realizó el lanzamiento de la edición No.6 de la revista cultural Lampazos, al igual que del libro Familias educadoras en San Jacinto, Ausente y presentes en la memoria del tiempo, de Carlos Rafael Estrada. En el campo artístico se contó con la participación de los poetas José Ramón Mercado y Javier Marrugo.

Y estando en la tierra de la hamaca grande, no podía faltar el espacio para los grupos musicales de gaitas y acordeones, de compositores y cantantes que tanta gloria le han dado a San Jacinto en escenarios nacionales e internacionales, entre ellos, el maestro Adolfo Pacheco, el acordeonero Rodrigo Rodríguez, el rey vallenato Alberto “Beto” Rada y el cantautor Hernán Villa Ortega, popularmente conocido como “El Corroncho”, a quienes se les hizo un reconocimiento por sus obras musicales.

Este evento, que ya es un clásico, tiene la magia de hacernos prometer pronto regreso a tierras sanjacinteras a quienes acudimos a estos dos días de oferta cultural gratuita, en donde se pudo disfrutar de expresiones artísticas para todos los públicos y para los amantes de todos los géneros del arte la cultura y el conocimiento. Gracias San Jacinto.

jairosotohernandez@hotmail.com

El Caimán cienaguero: una leyenda que se danza y se canta

Las leyendas siempre han formado parte de la vida de los pueblos. En el Caribe esta situación se da en grado superlativo. En ellas, a través de un lenguaje mágico, se expresan con gran espiritualidad e imaginación aspectos importantes de la realidad que nos rodea. Estos relatos de hechos reales, son transformados por la creencia e imaginería popular en fantásticas narraciones de carácter oral.

El 20 de enero, día de San Sebastián, se celebran en las poblaciones de la Ciénaga Grande de Santa Marta las fiestas del caimán cienaguero, muy diferente a la leyenda del hombre caimán de Plato. El caimán cienaguero es un festejo con raíces históricas muy profundas, convertido en objeto de estudio por reconocidos investigadores como: Ismael Correa Diazgranados, Guillermo Henríquez, Clinton Ramírez, Darío Torregrosa Pérez, Luis E. Vidal, Javier Moscarella, Martin Orozco Cantillo, entre otros.

Se hace necesario conocer el contenido de esta leyenda, de gran valor cultural, para así reafirmar nuestra identidad Caribe. Un 20 de enero, día de San Sebastián, reunidos en el municipio de Ciénaga (Magdalena), un grupo de pescadores procedentes de Pueblo Viejo, pintoresca población construida a orillas de la Ciénaga Grande de Santa Marta, se encontraban en una amena parranda en el barrio “Cachimbero”, nombre derivado del olor a tabaco o cachimba propio de los fumadores, a orilla del mar, en casa de Miguel Bojato, quien vivía allí con su mujer Ana Carmela Urieles y sus dos hijas Juanita y la cumplimentada Tomasita. El padre dispuso que las hermanas fueran al mercado a comprar el ron y la comida para continuar el festejo.

En casa de los Bojato todo era alegría, cantaban y bailaban cumbias y puyas, aunque en vista de la tardanza de Juanita y Tomasita un ambiente de preocupación comenzó a apoderarse de los asistentes al jolgorio. De pronto aparece Juanita. Su padre, presuroso, sale al encuentro y con voz entrecortada preguntó: “mijita linda ¿Dónde está tu hermana?”. Juanita lo miró y gritando respondió: “El caimán se la llevó”.

Posteriormente, Juanita cuenta que su hermana Tomasita fue a lavarse los pies en las aguas de un brazo de la ciénaga, se distrajo, resbaló y “un maldito caimán se la comió”.

De inmediato los asistentes a la fiesta, en su gran mayoría miembros de la Familia Bojato y Urieles, se trasladaron al mercado en busca de Tomasita, con resultados infructuosos. Al que encontraron fue al caimán, dándole muerte con palos y arpones. El reptil, montado en una troja construida con unas varas de mangle, fue conducido a casa de los Bojato acompañado de dos filas de danzantes, una de cada lado del caimán.

Ya a esa hora la noticia era conocida en toda Ciénaga, los pobladores se apretujaban en las aceras para ver de cerca al caimán, mientras el padre de Tomasita gritaba:

“Hoy día de San Sebastián

Cumple años Tomasita

Este maldito caimán

Se ha comido a mi hijita”.

“Ay mijita linda

¿Dónde esta tu hermana?”

“El caimán se la llevó

El caimán se la comió”.

Hoy con un vestuario informal, se danza en filas paralelas y un disfraz de caimán balanceándose en el centro. El baile se suspende para que improvisadores populares entonen versos a la vida, la mujer, la región, alternados con el coro: “El caimán se la llevó, el caimán se la comió”.

jairosotohernandez@hotmail.com

viernes, 20 de enero de 2012

Los retos de la alcaldesa

Con los pitos que anuncian el fin de año y los abrazos de bienaventuranzas y deseos de prosperidad, empezarán a correr los días de prueba para Elsa Noguera De la Espriella, quien resultó vencedora de las pasadas elecciones a la Alcaldía de Barranquilla. La nueva alcaldesa enfrentará como grandes retos dedicar su mayor esfuerzo en resolver serios problemas que presenta la ciudad hoy, heredados como puntos débiles de la administración de Alejandro Char Chaljub. En nuestro parecer esos grandes retos lo podríamos sintetizar de la siguiente manera:

  • Asumir a Barranquilla como ciudad región metropolitana, dejando de mirar a los vecinos socios como competencia, manteniendo con ellos disputas de todo tipo. Se trata de consolidar proyectos que beneficien a todos, una visión regional que implica el fortalecimiento de los municipios y no su anexión. Por lo tanto, se deben adoptar políticas poblacionales, socio económicas, de seguridad, culturales y de crecimiento ordenado, con visión de ciudad región, pues es innegable que la escala mínima para el desarrollo para Barranquilla es el metropolitano.

  • Consolidar la descentralización de los gobiernos locales, fortaleciendo el papel de alcaldes Locales y Juntas Administradoras Locales en cada una de las cinco localidades en las cuales se encuentra dividida la ciudad, las cuales hoy se muestran inoperantes; constituyéndose sólo en “fachada” de descentralización y participación democrática.

  • La movilidad de la ciudad es un tema que no da espera. La alcaldesa tendrá la responsabilidad de poner en marcha un verdadero sistema integrado de transporte, en el cual todos los actores de la movilidad actúen de manera sinérgica, al tiempo que se devuelvan los andenes a los ciudadanos. No podemos olvidar que la movilidad se inicia y finaliza peatonalmente, lo cual significa que debemos apostarle a una movilidad humanizada y humanizante, diseñando políticas pensadas para la gente y no sólo para los vehículos, soportadas es efectivas campañas de cultura ciudadana. Acompañada de manera prioritaria en el incremento y mejoramiento del espacio público urbano, no sólo en el centro de la ciudad, sino de manera especial en los barrios populares, en donde es inexistente, asumiéndolo como un criterio fundamental de calidad de vida.

· Hoy, gracias al Plan alcalde y los recursos de la estampilla pro hospitales, la ciudad goza de una gran infraestructura en educación y salud, la cual es punto de partida para apostarle a la búsqueda de la calidad en la educación y la prestación de los servicios de salud

· La inseguridad es un problema cada vez más grave, el fleteo, el sicariato y la delincuencia común se apoderaron de la ciudad, generando la sensación de zozobra entre la población.

· Convertir el Plan de Desarrollo en un espacio para repensar y revisar procesos públicos de gobierno y los procesos esenciales para la vida de la comunidad en general, para lo cual se requiere de la participación de toda la ciudadanía, a través de la realización de talleres con la comunidad, con los gremios, con los ediles, miembros de las Juntas de Acción Comunal, en fin con todos los sectores sociales, porque es la gente quien debe opinar y aportar en la construcción de la ciudad que queremos.

Por último, además de las evidentes ventajas comparativas de la ciudad, a orillas del gran río, cerca del mar, ser cinco veces puerto, ser dueña de una gran diversidad cultural, evidente en el Carnaval, nos falta el actor más importante: el Gobierno. Sólo una administración Distrital que comprenda y asuma los desafíos del futuro y que sea capaz de transformarse a sí misma, modernizando sus estructuras y sus mecanismos de gestión, estará en condiciones de liderar un proceso de transformación de la ciudad.

Confiamos en su conocimiento y experiencia administrativa, y le deseamos buen viento y buena mar en este viaje hacia el posicionamiento de la ciudad en el Caribe y el mundo, para saldar la deuda social y de exclusión que pone en peligro el modelo de sociedad a la que le hemos apostado durante años.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Carlos M. Palacio: Maestro


“El hombre que hace que las cosas difíciles parezcan fáciles es el maestro”.
Emerson
El 30 de diciembre se conmemoraron 35 años del fallecimiento del educador Carlos M. Palacio, quien por muchísimos años dirigiera los destinos académicos y administrativos de una de las instituciones más prestantes de la ciudad y el departamento, el desaparecido Colegio de Bachillerato de la Universidad Libre.

Carlos M. Palacio era ante todo un humanista, es decir un especialista en el hombre, para quien el aula de clases era un aula de humanidad. Él enarbolaba en cada acto pedagógico su rol de sujeto dialogante, incapaz de imponer sus creencias, pensamiento e inclusive los contenidos de la cátedra, sino que buscaba junto a sus estudiantes los temas de interés que nos conducían a un aprendizaje mutuo, fomentando siempre una educación crítica frente a la realidad, convencido que el verdadero rol de un educador consiste en proponer problemas y motivar a sus estudiantes a alcanzar una visión crítica de las posibles soluciones.


Dirigió con lujo de competencia, logrando el reconocimiento de propios y extraños, al ya desaparecido Colegio de Bachillerato de la Universidad Libre, el cual funcionó durante muchísimos años en una hermosa edificación republicana, ubicada en la antigua calle Medellín entre los callejones de 20 de julio y Cuartel. Pero, un hombre de sus cualidades no se conformaba con la regencia administrativa y académica de la institución, sino que en búsqueda de un contacto directo con sus estudiantes creó una cátedra que llamaba Investigación, cuyo objetivo era poner en contacto a los estudiantes con los pensadores que lideraban los procesos científicos en el mundo. De esa manera los nombres y las ideas de Ivan Pavlov, Albert Einstein, Sigmund Freud, Carlos Darwin o de Carlos Marx, eran familiares entre el estudiantado unilibrista.


Carlos M. Palacio, considerado pionero en los estudios de la Psicología reflexiva en el Caribe, era Bachiller del Liceo Celedón de la ciudad de Santa Marta, institución en la cual ejerció como vicerrector, obtuvo el título de Licenciado en la Normal Superior de Tunja. Dedico toda su vida a la educación, dejando para la posteridad el legado de enseñarnos a pensar, a cuestionarnos, a ser críticos, a razonar y no memorizar, nos enseñó a aprender, y lo hacía de una manera agradable, accesible, entusiasta y cariñosa.


En el Colegio de Bachillerato de la Universidad Libre lo acompañaba una nómina de lujo, un cuerpo docente de las más altas calidades humanas y profesionales, con los cuales armó una especie de “dream team” académico, educadores en todo la extensión de la palabra, como el maestro Luis Eduardo Peña Consuegra, Rafael Osorio, Sixto Granados, Eduardo Lasprilla, Manuel Vargas, Belisario Sotillo, Ligia Marthe, Jorge Viana, Carlos Silvera, el guajiro Fragoso, Sigifredo Wilches, el médico Cubastatis,
el profesor Hernando Beltrán Ariza, el flaco Castillo, el profe De la Hoz, El profe Maestre, en fin, un equipo de docentes entregados a la vocación de educar.

Por años hemos acariciado la idea de organizar un homenaje al maestro, como reconocimiento a ese gran pedagogo, respetuoso del diálogo, pues para él, en la discusión de los diferentes puntos de vista, en la confrontación de las perspectivas y en la comprensión de las situaciones reales, era la manera como el estudiante podía comprender el mundo y a sí mismo; al tiempo que le permitía formarse como hombre, en la auto responsabilidad y en la autonomía.